Una botella de plástico que se deja en una cañada puede tardar hasta mil años en descomponerse. Un cartón mojado en un basurero parece carecer de valor. No obstante, para un número creciente de emprendedores en la República Dominicana, estos elementos representan una oportunidad comercial, una fuente de ingresos, una contribución al cuidado del medio ambiente y un recurso para mejorar vidas.






