Desde su infancia, Yazmín Guerrero solía pasear por la playa recolectando conchas. Durante esas caminatas, también descubría pequeños cristales que el mar había pulido, sin prever que, años más tarde, aquellos fragmentos formados por las olas serían la esencia de una innovadora propuesta artesanal. Esa nostalgia infantil inspiró la creación de Ocean Glass Art, una línea que combina el arte con los recursos naturales.






