La falta de agua, las tierras desérticas y la escasez de mano de obra han llevado a Israel a implementar estrategias que aseguren su seguridad alimentaria. Estas circunstancias han fomentado el desarrollo de tecnologías que permiten obtener mayores rendimientos a través de un uso más eficiente de los recursos disponibles.
Eynat Shlein, directora de MASHAV, la Agencia Israelí de Cooperación Internacional para el Desarrollo, destacó que estas innovaciones podrían ser de gran utilidad para naciones como la República Dominicana.








