Imagina esta situación: tu médico te prescribe un medicamento, llegas a la farmacia y te informan que esa marca no está incluida en la cobertura, resultando en que te vayas sin el tratamiento o pagando de tu propio bolsillo. Hoy te detallo por qué esa afirmación, en muchas ocasiones, no tiene el significado que podrías pensar.
Comprenderla adecuadamente podría ser clave para que ahorres dinero, además de iniciar una discusión sobre la política sanitaria más relevante que enfrentamos en este momento.








