El aumento en la demanda de energía eléctrica, la integración de fuentes renovables y la creciente sensibilidad de los procesos industriales ante las fluctuaciones en los parámetros eléctricos obligan a la República Dominicana a enfocarse en la calidad y estabilidad de su servicio. Es fundamental que se tomen medidas para garantizar un suministro eléctrico más confiable y eficiente.






