El aumento sostenido de la deuda pública, destinado a financiar los crecientes déficits fiscales, ha colocado al Gobierno dominicano en una situación económica complicada. Este problema se debe al impacto que el pago de intereses de la deuda tiene sobre los gastos anuales.
Para el año 2026, el Gobierno tiene la obligación de abonar, al menos, RD$311,003.4 millones en concepto de intereses. Esta carga financiera resalta la presión que enfrenta el Estado ante la necesidad de equilibrar su presupuesto mientras sigue suficientemente endeudado.







