EL PREGONERO, MÉRIDA, México — El icónico Estadio Parque Kukulcán Alamo fue testigo de un final épico en la Ronda de Apertura de la VII Copa Mundial de Béisbol Sub-15 de la WBSC.
En un partido de alto nivel que mantuvo la tensión a lo largo de sus innings, la selección mexicana logró un triunfo inolvidable, venciendo a República Dominicana con un marcador de 2-1 al cerrar la séptima entrada. Este encuentro, parte de la fase de grupos, reunió a dos grandes potencias del béisbol latinoamericano, ofreciendo un espectáculo de pitcheo y defensivas robustas.
Desde el inicio, el lanzador mexicano Kevin Machorro Azcona y los relevistas dominicanos se mostraron firmes en momentos cruciales del partido. Ambos equipos exhibieron destacadas habilidades técnicas, con un gran control defensivo y un manejo eficiente del pitcheo, lo que hizo que las oportunidades de anotar fueran escasas. La agresividad en las bases agregó emoción al juego, manteniendo a los espectadores al borde de sus asientos mientras los umpires marcaban el ritmo de un encuentro donde cada out fue batallado.
Con el marcador empatado 1-1 en el séptimo y último episodio, la tensión alcanzó su cúspide en el Parque Kukulcán Alamo. El pitcheo mexicano logró liquidar la parte alta de la entrada sin permitir daño alguno de la ofensiva dominicana. En la parte baja, México capitalizó su estrategia en el plato, colocando corredores en posición de anotar. Un golpe oportuno hacia los jardines desató la carrera de la victoria, que decretó el triunfo 2-1 y desató el júbilo de la afición local.
Esteban Gallardo fue el encargado de empujar la carrera decisiva para el equipo mexicano. Este triunfo es crucial para las aspiraciones de México en el torneo, dado que los resultados de la Ronda de Apertura se trasladan a la Super Ronda. Vencer a un rival directo como República Dominicana (1-1) no solo impulsa la moral del equipo, sino que también fortalece a México (2-0) en su lucha por los primeros lugares del campeonato.
La única carrera que anotó República Dominicana se produjo gracias a un doblete de Ángel García que llevó a Carlos Marrero al plato en la parte alta de la sexta entrada, igualando el marcador.








