
Pese a que República Dominicana es una de las economías de mayor crecimiento en América Latina en las últimas dos décadas, como ocurre en muchas economías emergentes, enfrenta retos importantes, como la alta informalidad y la baja bancarización, que impiden ampliar el acceso a servicios financieros en el país, indicó Andrés Bordas, presidente ejecutivo de Banco Múltiple Ademi.







