
Hay preguntas que incomodan porque no tienen respuesta inocente. ¿Por qué el mercado de capitales dominicano sigue siendo tan pequeño tras décadas de crecimiento? ¿Por qué la renta variable es una curiosidad académica? ¿Por qué comprar acciones de Apple resulta más difícil que abrir una cuenta de ahorro? Las respuestas apuntan en la misma dirección: este mercado no está construido para crecer, sino para conservar.
