
La propuesta de reforma fiscal presentada por el Gobierno, con la que busca recaudar entre RD$40,000 millones y RD$50,000 millones para enfrentar las presiones derivadas de la crisis internacional y preservar la estabilidad fiscal y social del país, incluye un aumento del impuesto a los cheques y las transferencias electrónicas de 0.15% a 0.20%. La medida ha generado preocupación entre especialistas del sector financiero, quienes advierten sobre sus posibles efectos en la bancarización y la formalización de la economía.







