
El presidente de la República, Luis Abinader, ha promulgado la Ley 30-26, que incluye medidas de simplificación fiscal y estimula el crecimiento económico como parte de un Plan Anticrisis. Esta ley busca mitigar los efectos de la situación internacional y fortalecer las finanzas públicas.
El nuevo marco normativo introduce cambios significativos al Código Tributario, tales como la posibilidad de establecer acuerdos de pago para contribuyentes con deudas fiscales. Además, se redefinen los plazos de pago y se aclaran los recargos moratorios, junto con un interés indemnizatorio que se vincula a la tasa activa promedio del Banco Central para las obligaciones atrasadas.
Uno de los aspectos más relevantes es la amnistía fiscal, que permitirá a los contribuyentes saldar deudas fiscales mediante el pago de impuestos adeudados y un año de recargos e intereses, siempre que se desistan de recursos administrativos o judiciales. Esta amnistía estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2026.
En cuanto al impuesto sobre la renta, la ley establece que desde 2027, las personas físicas estarán sujetas a una escala progresiva que exonera ingresos hasta RD$480,000, aplicando tasas del 15% al 27% según los tramos. Para las personas jurídicas, la tasa se fijará en un 27% a partir del ejercicio fiscal de 2026.
Se añade también un impuesto único del 10% sobre las ganancias de capital inmobiliarias, con exenciones para quienes reinviertan en una nueva vivienda habitual. La ley amplía la base de rentas gravadas, incluyendo ingresos por asistencia técnica, servicios digitales y consultoría especializada.






