Por Charlie Núñez
En el bullicioso panorama político del país, lleno de renuncias y juramentaciones que suelen tener poca relevancia, surgió en las redes sociales la especulación de que Alofoke podría ser candidato a la presidencia por el Partido Reformista Social Cristiano. En el pasado proceso electoral, este partido apenas logró obtener cuarenta mil votos, lo que representó un 0.87% del total.
No está claro si esta información proviene del partido o de Alofoke mismo. Si es un movimiento del partido, es evidente que intenta avanzar más allá de su actual condición minoritaria; si proviene de Alofoke, podría ser parte de un nuevo espectáculo que él está promoviendo. De repente, el nombre de Alofoke se hizo presente en diversas conversaciones; mientras algunos lo defienden, otros lo critican y muchos analizan la situación. Lo notable es que, de acuerdo con los objetivos de Alofoke, él ya considera que ha logrado una victoria al captar la atención pública que busca.
Llama la atención el requisito que Alofoke impuso al partido del gallo colorao para aceptar su candidatura: la expulsión del cónsul en California, Alfonso Rodríguez. Esto sugiere que Alofoke no está completamente familiarizado con el funcionamiento interno de los partidos ni con las regulaciones pertinentes, lo que pone en duda su capacidad para manejar el poder.
Sin embargo, muchos analistas y políticos temerosos han malinterpretado el descontento del público. Aquellos que se identifican como indecisos no necesariamente apoyarían a Alofoke o a un candidato alternativo; en realidad, su frustración apunta hacia los partidos y los candidatos que se han presentado hasta ahora, no hacia el sistema en sí. La mayoría entiende que un gobierno sin respaldo partidario es inherentemente inestable y que, frente a una amenaza real a la estabilidad nacional, los líderes dominicanos se reunirían para acordar soluciones.
Anticipo que todo esto culminará en un video de Alofoke donde afirmará: "Yo le demostré a este país que seré presidente cuando yo quiera; solo estaba mostrando lo que soy capaz de hacer. A quienes me atacaron, prepárense, los haré perder; y además, FULANO, tú vas a ser presidente, para que vean quién soy y que conmigo no se juega". Alofoke, sin duda, es un maestro de la comunicación en la era digital; no tiene intenciones serias de postularse, simplemente disfruta manipulando la percepción pública.







