
Pese a que la mortalidad materna es considerada una “prioridad nacional”, tanto en los planes gubernamentales como en discursos políticos, República Dominicana supera con creces los promedios regionales de muertes de mujeres asociadas al embarazo y el parto en América Latina y el Caribe con una razón por encima de 90 por 100,000 nacidos vivos.




