
Sin notarlo, las empresas han ido acumulando datos olvidados dentro de su infraestructura que representan un riesgo creciente. Servidores heredados, cuentas inactivas y repositorios en la nube abandonados pueden convertirse en puertas de entrada para ataques sofisticados, advierte Kaspersky. Además de comprometer información sensible e incluso el cumplimiento de las leyes de protección de datos personales.








