
La preferencia de los usuarios financieros por los medios de pago electrónicos, sumada a la amplia disponibilidad de productos y servicios digitales, está impulsando una revolución en la transaccionalidad de la región. América Latina se consolida como líder en la expansión de la industria de pagos electrónicos, un fenómeno magnificado por la acelerada digitalización y un contexto económico particular.







