La pandemia supuso un cambio significativo para Heven Sánchez. Su emprendimiento, que inicialmente se centraba en la venta de ropa usada, ha evolucionado hasta transformarse en una línea de joyería botánica. Esta colección de piezas artesanales, confeccionadas con flores encapsuladas en resina, nació de la necesidad de ofrecer algo diferente en un mercado saturado de productos similares.






