
En medio de una creciente crisis internacional en los mercados de combustibles, marcada por tensiones geopolíticas que han elevado los precios del petróleo y encarecido derivados como el diésel, el suministro energético global enfrenta un escenario de alta incertidumbre. Este contexto impacta directamente a países como República Dominicana, altamente dependientes de combustibles importados.







