Hasta recientemente, el ámbito del mercado de valores y las inversiones era considerado un terreno exclusivo para un grupo reducido de personas. La mayoría de los inversores eran una minoría y los que realmente comprendían el funcionamiento de este sector financiero eran aún más escasos.
De hecho, en tiempos en que la vida era "más sencilla" para muchos, invertir se limitaba a abrir una cuenta de ahorros o, en el mejor de los casos, a adquirir un certificado financiero.






