El Gobierno central ha determinado que los gobiernos locales, incluyendo ayuntamientos y distritos municipales, recibirán apenas el 2.3% de los ingresos del Estado para el próximo año. Esta cifra representa una disminución considerable, dado que la normativa establece un 10% de asignación, además de que se sitúa por debajo del 3% que se ha transferido históricamente a estas instituciones.






