Cuando se reveló uno de los fraudes corporativos más significativos de la historia, Enron contaba con un extenso código de ética de 64 páginas, el cual había sido firmado por su presidente y director ejecutivo. A pesar de que los principios de honestidad e integridad estaban claramente establecidos, esto no impidió que la alta dirección permitiera excepciones a estas reglas éticas, lo que generó serios conflictos de interés. El …






