
El sistema financiero de la República Dominicana ha exhibido un crecimiento balanceado y estable durante el último año, a pesar del panorama convulso, complejo y de alta incertidumbre que transita la economía mundial. Esta resiliencia ha sido influida, en gran medida, por las políticas monetarias y financieras implementadas por el Banco Central para promover una adecuada gestión de riesgo en las entidades de intermediación financiera, así como por el robusto desempeño demostrado por dichas entidades.




