
Apagones durante horas, largas esperas para obtener combustible, problemas para encontrar alimentos, hoteles cerrados, hospitales que no pueden ofrecer servicios adecuados. Cuba atraviesa lo que todos los expertos coinciden en señalar como su peor crisis desde la Revolución encabezada por Fidel Castro en 1959 y lo hace con pocos amigos a los que recurrir frente a las presiones que está ejerciendo la Administración de Donald Trump.




